Enviados con Propósito: Ir, Servir y Confiar en Dios
Versículo Bíblico:
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.” — Isaías 6:8 (RVR1960)
Devocional
Toda misión comienza con un corazón dispuesto. Dios no siempre nos muestra cada detalle antes de pedirnos que vayamos. A veces simplemente nos dice: “Ve”, y nos pide que confiemos en Él con lo que viene después.
Cuando Jesús dio la Gran Comisión, les dijo a Sus discípulos que fueran a todas las naciones, hicieran discípulos, los bautizaran y les enseñaran Sus mandamientos (Mateo 28:19–20). Este llamado no está limitado a unas pocas personas. Como seguidores de Cristo, somos llamados a ser instrumentos dispuestos para que Dios pueda obrar a través de nosotros.
Mientras nos preparamos para servir en México, podemos tener planes sobre cómo pensamos que será el día. Sin embargo, las misiones no siempre suceden exactamente como esperamos. Los horarios pueden cambiar, los suministros pueden ser diferentes a lo esperado, la comunicación puede ser difícil o pueden surgir necesidades inesperadas. Nuestra respuesta no debe ser frustración, sino flexibilidad y fe.
Proverbios 3:5–6 nos recuerda que debemos confiar en el Señor con todo nuestro corazón y no depender completamente de nuestro propio entendimiento. Dios ve el panorama completo cuando nosotros no podemos verlo.
Nuestra responsabilidad es sencilla: presentarnos, ser obedientes, servir fielmente y confiar en Dios con los resultados. Tal vez nunca sepamos el impacto completo de una oración, una conversación o un acto de bondad, pero Dios sí lo sabe.
No somos responsables de cambiar la vida de cada persona que encontremos. Somos responsables de ser fieles con la oportunidad que Dios nos ha dado.
Conexión con la Misión
La misión le pertenece a Dios. Nosotros somos Sus manos y Sus pies, Sus representantes y Sus siervos. Ve con valentía. Sirve con humildad. Mantente flexible. Confía en Él cuando los planes cambien. Deja los resultados en las manos de Dios.
Reflexión
Pregúntate: ¿Estoy dispuesto(a) a seguir a Dios aun cuando no sé exactamente cómo se desarrollará todo? ¿Qué planes, expectativas o temores necesito entregarle a Dios antes de esta misión?
Oración
Padre, gracias por darnos la oportunidad de servirte. Danos valor para ir, humildad para servir y fe para confiar en Ti. Ayúdanos a mantenernos flexibles cuando las cosas no sucedan de acuerdo con nuestros planes. Danos paz cuando enfrentemos situaciones inesperadas y recuérdanos que Tú siempre tienes el control.
Usa nuestras palabras, manos, tiempo y dones para Tu propósito. Ayúdanos a enfocarnos en la obediencia y no solamente en los resultados. Permite que representemos bien a Cristo y confiemos en Ti por cada persona que encontremos. Aquí estamos, Señor; envíanos. En el nombre de Jesús, Amén.

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