El Corazón de un Siervo
- Cristal Mota
- 1 day ago
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Versículo Bíblico:
“Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” — Marcos 10:45 (RVR1960)
Devocional
El verdadero ministerio comienza con un corazón dispuesto a servir. Cuando Jesús caminó entre las personas, no buscó reconocimiento, posición ni aplausos. Él sirvió con humildad, compasión y amor. Mientras nos preparamos para servir en México, recordemos que las misiones no se tratan de lo que nosotros podemos lograr, sino de permitir que Dios obre a través de nosotros.
Un corazón de servicio mira más allá de la tarea y ve a la persona. Tal vez nos toque preparar alimentos, organizar suministros, orar con alguien, ayudar a un niño, compartir el Evangelio o simplemente escuchar la historia de una persona. Cada acto de servicio tiene valor cuando se hace para Dios.
A veces quizás no recibamos agradecimiento por lo que hacemos. Podemos sentir cansancio, incomodidad o frustración. En esos momentos debemos recordar a quién estamos sirviendo. Nuestro servicio es, en última instancia, una ofrenda para Dios.
Filipenses 2:3-4 nos recuerda que debemos valorar a los demás y no enfocarnos solamente en nuestros propios intereses. Este es el corazón de las misiones: poner el amor en acción.
Mientras servimos en México, no debemos preguntarnos: “¿Qué puedo obtener de esta experiencia?”, sino: “Señor, ¿cómo puedes usarme?” Estemos dispuestos a servir donde haya necesidad, animemos a nuestro equipo, tengamos paciencia y amemos a las personas genuinamente.
No simplemente viajamos a México para completar una misión. Vamos a representar a Jesús. Que nuestras manos sirvan, nuestras palabras animen, nuestros corazones permanezcan humildes y nuestras vidas dirijan a otros hacia Cristo.
Reflexión
Pregúntate: ¿Estoy dispuesto(a) a servir aun cuando nadie me reconozca? ¿Qué actitud necesito entregar a Dios para poder servir a los demás con un amor genuino?
Oración
Padre, dame un corazón de siervo. Quita de mí el orgullo, el egoísmo y el deseo de recibir reconocimiento. Ayúdame a servir con humildad, paciencia, compasión y alegría. Usa mis manos, palabras, tiempo y dones para Tu gloria. Cuando me sienta cansado(a), recuérdame que te estoy sirviendo a Ti. Ayuda a nuestro equipo a amarnos y a servir a las personas de México con corazones genuinos. Que todo lo que hagamos dirija a otros hacia Jesús. En el nombre de Jesús, Amén.

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